El crimen como espejo para analizar la sociedad
Cerré el libro y lo dejé en mi velador con una sensación de haber conocido a un personaje con humanidad.
Me refiero al inspector Wallander, protagonista de Asesinos sin rostro, del escritor sueco Henning Mankell. Novela de 300 páginas leída en estos dos días navideños. Entretenida, muchos diálogos, suspenso, cambios de ritmo, intimista. La recomiendo.
Sin ser un experto en el tema, lo comento porque hace tiempo vengo disfrutando la lectura en el género de la novela negra, (Chandler, Hammett, Woolrich, Simenon, Connelly, Camilleri, Ampuero, Madrid, Stieg Larson, Ramón Díaz Eterovic, por mencionar a los que he leído. Interesante revisar Detectives Literarios).
Y buscando en estas historias de suspenso, más allá de la entretención, un espacio de lectura que me lleve con la imaginación a estos mundo oscuros de asesinos brutales, crímenes y misterios, con personajes creíbles en su intimidad real, en la vida y en la muerte. Y donde se ha planteado como trasfondo el espejo del crimen para analizar la sociedad. Porque un problema serio que tenemos es que los grandes criminales, lo que tienen poder, nunca son descubiertos ni castigados. Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
Hiroshima y la memoria como matriz de la historia
Por primera vez en 65 años un representante del gobierno norteamericano asiste a la ceremonia de conmemoración del lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima donde murieron instantáneamente 80.000 personas.
Conmemorar, hacer memoria. ¿Por qué decir “tu te acordarás” o “no nos olvidaremos”? ¿Por qué el deber de la memoria?
¿Es sólamente por una cura terapéutica para el duelo, y así cultivar la paciencia que demora aceptar la pérdida misma?
O es un imperativo asunto de Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
¿Vamos a reconocer la superioridad de la cultura joven?
Se ha puesto de moda salir a captar jóvenes para campañas electorales o mostrarse mediáticamente cual fiel representante de la presente generación como base de postulación para las elecciones próximas.
¿Acaso se terminó esa principalidad de la cultura anciana, patrimonial, basada en la experiencia, la memoria y el asentamiento sedimental de lo ya sabido?, como se pregunta José Luis Brea en un artículo titulado “Todas las fiestas del futuro cultura y juventud (s21)”, muy recomendable de leer para mirar estas situaciones nuestras.
Dado que es esa misma cultura adulta la que carece de respuestas satisfactorias frente al mundo que tenemos y al que se nos viene encima, es que se pretende incluir imágenes de jóvenes ya plegados a la campaña.
Brea propone el siguiente argumento que me hace sentido. No es que la cultura juvenil posea respuestas, sino que … Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
Movimientos sociales en red
Comparto con ustedes un reciente post de David de Ugarte a quien tuvimos el gusto de conocer hace un tiempo atrás en el Altamira.
Por diversas experiencias recientes que hemos observado en los movimientos estudiantiles en el contexto de la crisis de la educación y en las redes ancestrales del mundo mapuche, estimo que estas cinco claves pueden ser importantes para su comprensión, en tanto redes sociales en acción. Es evidente que se trata de un paradigma muy diferente al que vivimos hace décadas en cuanto a las organizaciones en que participamos. Buena reflexión, provocadora … Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
A propósito de mirar el presente desde la historia
Entender el presente por el pasado y el pasado por presente.
Esta noción del historiador francés Marc Bloch ha quedado latente desde mis tiempos de estudiante de pedagogía en historia.
Agregaría que pensar la historia, también tiene que ver con el ejercicio de imaginar futuros posibles y desde ahí vivir el presente; o de dar significado a ese mañana desde un ayer. Porque la historia es precisamente ese espesor dinámico y temporal, que convive en este único presente que estamos siendo.
Eso es subjetivo y también inconsciente. Hacemos la historia y no sabemos plenamente lo que … Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
Guerra en Irak: anestesiando la memoria ética de la escuela
Recién encuentro este post del Juan Gelman que me sorprende por lo ciegos que estamos a la realidad de la guerra. Me entero que en USA existe la ley de psicología Kevlar (2007) que nace de la preocupación de la Secretaría de Defensa por atender las patologías traumáticas de las tropas de combate en Irak. Dice Gelman, considerando fuentes explícitas:
“Desde la Segunda Guerra Mundial, el Pentágono viene desarrollando métodos para modificar los valores éticos que las familias y la escuela inculcaron a los reclutas. El teniente coronel Peter Kilner fue muy claro al respecto: “El entrenamiento militar moderno condiciona a los soldados para que reaccionen ante los estímulos y esto maximiza su capacidad letal, desbordando toda autonomía moral. Se condiciona a los soldados para que actúen sin considerar las repercusiones morales de sus acciones, se los torna capaces de matar sin tomar la decisión consciente de hacerlo. Si no pueden justificar ante sí mismos el acto de matar a otro ser humano, probable y comprensiblemente se sentirán muy culpables y esto se manifestará en un PTSD (desórdenes post traumáticos) y dañará la vida de miles de hombres que cumplieron su deber en el frente” (The New Yorker, 5-7-04). El coronel Kilner es profesor de filosofía y ética en West Point.”
Ayudados por una sustancia, el propanolol, se pretende congelar la sensibilidad y la memoria de los soldados que han ejercido indiscriminada violencia.
La experiencia histórica del siglo XX se nos revela como una “era de extremos”.
Entrando en el tercer milenio, cuando están ocurriendo importantes transformaciones en la historia del poder, cuando el Estado nacional, mediado por un mercado globalizado, cede en su influencia ante presiones de corporaciones transnacionales que se disputan la hegemonía económica y social (el caso de Irak y su petróleo) sobre dispares territorios y miles de consumidores, la violencia y la guerra siguen siendo una de las formas principales en que se manifiesta la política mundial.
Vivimos con ello. A menos que se trate de un psicópata, toda persona que ejerce algún tipo de violencia física deliberada, con resultado de muerte para otro ser humano, queda con secuelas psicológicas y éticas. Como la guerra continúa, es necesario anestesiar la memoria del horror de los soldados, en sentido contrario de aquello que en la escuela intentaron comunicar sus profesores: la propia responsabilidad por sus acciones o la compasión por otros.
|
|
|
|
|
![]() |
“Tendremos que hacernos cargo de la impunidad de Pinochet”
Son las palabras del historiador Alfredo Jocelyn-Holt, en un diálogo con Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia 2006, publicado hoy domingo en un suplemento especial del diario La Nación, refiriéndose a la institucionalidad del país que permitió esa impunidad, luego de la reciente muerte del ex-dictador chileno, sin condena, ni sentencia judicial.
Eso pareciera estar detrás de la sensación de malestar con que ha quedado un alto porcentaje de los chilenos, a pesar de las celebraciones. Porque como agrega en la entrevista, el historiador Salazar, es el mismo Estado chileno el que ha asegurado la impunidad de Pinochet.
“Es que si Pinochet hubiera sido condenado habría quedado una mancha indeleble que hacía muy escasa la posibilidad de mantener la legitimidad del modelo”
¿Y quiénes han sido los que han mantenido la legitimidad del modelo? A juicio de Jocelyn Holt, los legatarios de Pinochet
“han sido los gobiernos de la Concertación, que han funcionado cómoda e incómodamente al interior de la institucionalidad económica y política, y han sido testaferros de eso. Pero más grave que eso es haber sido legatarios de la concepción de un poder brutal que en aras de la modernización permite los abusos. Esto ha sido muy propio de algunos sectores de la concertación, en particular de los Mapu. Hay una cierta traición que ellos hacen de su línea revolucionaria, no se convierten al neoliberalimo, traicionan sus antiguos principios y se rigen por el modelo de la traición que es Pinochet…”
Respecto del mito de Pinochet como gran héroe y arquitecto de “su obra”, consistente en la modernidad del país, como si esta modernidad (sobre entendida en su dimensión económica) hubiese empezado con él. A juicio de de Gabriel Salazar todo se encarna pretendidamente en Pinochet, resultando curioso que
“tipos de la talla de Buchi se inmolen ante la figura de Pinochet, en lo que para mí es un rito facista, entregarle todo al Fuhrer, ´yo lo hice pero en el fondo lo hace él´(…) la mitificación de Pinochet en el gran héroe, en el tata de la historia de Chile, implica la negación absoluta del sentido de ciudadanía. La ciudadanía es incompatible con este señor que absorve la soberanía”.
¿Y ante la pregunta de hasta qué punto acabó el régimen de Pinochet? Según el mismo Salazar, la obra maestra de un dictador es
” construir un sistema por la violencia y una vez que lo construye sacar una ley que lo perpetúe, independientemente que ellos como personas los condenen o no. Lo importante es que la ley asegure la permanencia del sistema, y en esa medida Pinochet sigue gobernando.”
Recomiendo la lectura de este diálogo de historiadores que apunta al juicio de la historia sobre Pinochet. Es importante que siga estando puesta la reflexión que tenemos que hacer en el país, porque nuestro actual presente sigue conectado con esa historia. ¿Quién dice que los honores de Estado para Pinochet, estarán negados por siempre y que no existe la posibilidad que la historia de repita?
|
|
|
|
|
![]() |
¡Nunca más un dictador!
A nadie ha dejado indiferente la muerte de Pinochet, el general que encabezó el golpe militar del 73, que apoyado por la derecha oligárquica se transformó en un dictador, suprimiendo las libertades civiles, ordenando la detención y tortura de miles de chilenos, violando sistemáticamente los derechos humanos, apoyando el homicidio en el extranjero de destacados compatriotas como Carlos Prats y Orlando Letelier, instalando un terrorismo de estado a través de organismos como la Dina y la CNI, verdaderas Gestapos del régimen militar, y apoderándose de dineros públicos que mantuvo en cuentas bancarias internacionales ilícitas.
Lamentable que ningún juez chileno haya sido capaz de condenarlo, aunque en todas partes del mundo lo han enjuiciado. Decir Pinochet, es decir, criminal. Los niños lo saben.
Ha habido en todo Chile y también en otros países, un eco popular de celebración y protestas. Para un reportaje especial, con fotografías ver aquí.
Me sumo a este eco popular, por la justicia que no se hizo, por mí mismo y por mi querida prima Carmen Bueno, actriz y productora de cine, detenida y desaparecida, arrestada en Santiago, el 29 de noviembre de 1974. Numerosas personas la vieron en el cuartel de Villa Grimaldi y en el campamento de prisioneros de Tres Alamos. Estaba muy golpeada, con dolores en sus manos y en otras partes del cuerpo. Su rastro se pierde a fines de diciembre de ese año.
A pesar de darnos cuenta que la vida nos ha cambiado. Pareciera que somos los mismos, que estamos en lo mismo.
La memoria continúa.


|
|
|
|
|
![]() |
Maltrato infantil y violencia familiar

“Espero que sirva para ayudar a los niños y niñas que sufren maltrato”, es el comentario de un niño que respondió el cuestionario aplicado por el equipo de UNICEF que ayer dio a conocer los resultados del Tercer Estudio sobre maltrato Infantil 2006. En su análisis comparativo de la violencia hacia los niños en el espacio familiar, se muestra que no ha habido avances y que las cifras de maltrato infantil permanecen demasiado altas en Chile.
Lo que más me ha impactado del sondeo es que el 75,3 % de los niños y niñas recibe algún tipo de violencia, incluyendo la … Continuar leyendo »
|
|
|
|
|
![]() |
La misión de la escuela y los cambios en la familia
Como sabemos, niños y niñas adquieren en el espacio familiar lo que se denomina la “socialización primaria”, aprendiendo habilidades fundamentales como hablar, asearse, vestirse, comer, obedecer a los mayores, compartir con terceros, participar en juegos, distinguir pautas de lo que está mal o bien, etc. Desde ahí, se forma la base sólida, de aprendizajes elementales, sobre los cuales construirán, más tarde, aprendizajes más complejos. Posteriormente, la presencia de las figuras parentales, se va constituyendo en una dimensión orientadora fundamental en el crecimiento de los(as) jóvenes adolescentes.
Todos intuimos que los niños más felices no son los niños mimados o sobreprotegidos, sino aquellos que viven en un ambiente lleno de afectividad, sin barreras excluyentes, de respeto y aceptación, donde no existe afán de poder, notoriedad o lucro, donde se tolera el error, donde se supone que lo más importante es el cariño, la responsabilidad y el humor. Un ambiente que funciona por la vía del ejemplo y la ternura, más que por los discursos. Y eso que se aprende bien en la familia perdura toda la vida. Cualquiera de ustedes lo ha experimentado.
Sin embargo, ¿qué está ocurriendo hoy en la sociedad actual, y que vemos cotidianamente en la escuela o el colegio? ¿Qué ocurre en este mundo de inestabilidad laboral estructural, en el cual papá y mamá trabajan durante extensas jornadas, o donde muchas veces es la mamá sola teniendo todo el peso de la crianza, mantención y cuidado de sus hijos? Constatamos, desde la experiencia, que muchos de esos niños, niñas y jóvenes, al pasar solos ciertas horas del día, experimentan la necesidad de contar con otro tipo de relaciones de apego, con personas que estén cerca, les pongan límites y cuiden, además de otorgar refugio e intimidad, funciones hasta ahora exclusivas de la familia.
Cada vez más, padres y madres sienten incertidumbre porque no pueden dedicarles más tiempo a sus hijos e hijas, se sienten culpables y se desaniman frente a las tareas formativas, mostrando luego su malestar porque el colegio falla en sus labores (a veces, con fundamento), imputando a profesores de ser responsables del fracaso escolar de sus hijos, la disciplina, la falta de autoridad, el desapego ante el estudio o ante el valor que implica la convivencia. Por otra parte, profesores y terapeutas, explican que la responsabilidad es de los padres. El peligro que esto tiene es la configuración de dos “bandos”, que desconfíen entre sí, se descalifiquen o no colaboren, perjudicando con ello al ser que nos interesa criar y educar. Bandos que son ciegos a un cambio de época que requiere de una reflexión mayor y de acciones integradas.
Porque ocurre que la familia, al atravesar por estas transformaciones respecto de lo que era su función tradicional, comienza a demandar nuevas tareas a la escuela, que sin sustituir a los padres, pueda colaborar más integralmente en la crianza de los hijos. Es con lo que nos encontramos en la práctica cuando muchos apoderados(as) llegan buscando un tipo de ayuda ante profesores y profesoras que han ido asumiendo, imperceptible y sutilmente, roles paternos, maternos, terapéuticos, trabajadores sociales y docentes, complejizando las funciones especificas de enseñar.
Una recomendación a las madres, padres y apoderados con hijos e hijas en edad escolar es que construyan vínculos de confianza perdurables con maestros y maestras.
|
|
|
|
|
![]() |
Entradas recientes
Mis recomendados
Categorías
- aprendizaje (21)
- Biodiversidad (3)
- Comunicación y Poder (4)
- Corporalidad (1)
- Cultura (5)
- Cultura Visual (5)
- Educación (20)
- Escuela (10)
- Gestión (1)
- Historia (8)
- Movimientos sociales (5)
- Neurociencias (4)
- Sociedad contemporánea (20)




