
¿Cómo entiendo esto de educar para la diversidad? No quiero que sea una palabra vacía, sino que pueda hacer emerger, desde una reflexión abierta, de lo que he estado descubriendo en mi experiencia como profesor y director de un colegio.
Para mí, diversidad tiene un sentido doble. Primero, desde la realidad de los sujetos de nuestra comunidad escolar. Segundo, como un punto de vista ético que me conecta con el pluralismo democrático y la declaración de la UNESCO sobre diversidad cultural. Estoy convencido que las formas tradicionales de la educación escolar ya no son posibles de mantener sin considerar la atención a la diversidad. Definitivamente.
En estos años me ha tocado gestionar un colegio que hace suyo este valor de la diversidad, entendido básicamente como el principio que todos los alumn@s pueden aprender. Esto significa considerar a todo el alumnado como diversidad, abandonar la idea de diseñar medidas excluyentes para “alumnos problema”, o “alumnos con déficit/discapacidad”, compartiendo el mismo principio y camino con otros centros educativos que incluyen minorías étnicas y extranjeros en sus comunidades.
Todos los alumn@s pueden aprender supone que cada estudiante experimentará, en algún u otro momento, dificultades de aprendizaje en distintos dominios, como suele ocurrirnos a todos, incluyendo los adultos a quienes nos cuesta aprender en cosas fundamentales. Tener dificultades en el proceso de aprender es normal. ¿Por qué excluir a algunos? ¿Se perderán los niños@s “talentos”?
Es indudable que este compromiso de enseñar desde y para la diversidad nos plantea una tarea más compleja dada nuestra inserción en un sistema educativo uniformizado, que pone el énfasis en la selección del alumnado para la búsqueda de mejores puntajes y rankings. Y porque tenemos que manejarnos, a la vez, en varias dimensiones y con muchas promesas simultáneas, intentando un cambio en el sistema de gestión y en las estrategias de enseñanza y aprendizaje.
Al incluir a tod@s nuestros alumnos y alumnas nos hemos encontrado con distintos problemas que ahora sólo enuncio como tema de futuros comentarios: los problemas propios de conducta y convivencia escolar; la presión por estándares académicos; el cuidado por el crecimiento de los espacios personales, emocionales y anímicos; la preocupación por los distintos ritmos de aprendizaje e intereses, preocupaciones y proyectos de vida; el “agote” de los profesor@s asumiendo nuevas demandas; los problemas de equipos humanos y recursos; los problemas de compatibilizar las necesidades de crecimiento del colegio con procesos de admisión de alumnos nuevos de diversas procedencias escolares; fuera de las preguntas propias de cómo se incluye la mirada de la diversidad en el curriculo en la sala de clases.
¡Fascinante como desafío, exigente como emprendimiento!
Jaime,
Serìa un aporte que pudieran implementar el Indice de Inclusiòn como medida objetiva para la mediciòn y crecimiento para que puedan realmente ser un colegio de Inclusiòn. La Unesco propicia este ìndice como una herramienta eficiente para las mejoras intraescolares.
De paso aclararte que el concepto de “discapacidad”, està intimamente relacionado con nuestros metalenguajes. Nosotros hablamos de niños con barreras de aprendizajes ya que es el sistema educacional el que tiene que mejorar para ponerse realmente al servicio del niño y brindar desde la diversidad, diversas instancias de aprendizajes.
Atentamente,
Familia Gamboa Carrasco
Necesito realizar una monografía sobre el tema de diversidad en educación sería muy útil para mi si me enviase la informacion que les solicito. Gracias. Andrea.
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